Y era de la Coca-Cola
Hace más de una década, cuando era reportero de El Llanquihue de Puerto Montt escribí una columna que dio origen a un peculiar intercambio epistolar con el director de entonces, Harold Mesías.
En esa columna yo comentaba el dato, convertido en leyenda urbana por ese entonces, de que el Viejo Pascuero, como lo conocemos hoy barbón y enfundado en un grueso abrigo rojo de bordes blancos, era una imagen publicitaria desarrollada por la Coca-Cola. Mi jefe no toleró esa idea y abordó el tema en una columna en que revindicaba la imagen del personaje navideño.
Más de una década después, por Branding Strategy Insider me entero que la historia no era mito sino una historia verídica: hasta 1930, Santa Claus era representado indistintamente como una persona de negro, de verde, mayor, de edad indefinida, con o sin barba. Pero que en 1931 el dibujante estadounidense Haddon Sundblom fue comisionado por Coca-Cola para crear una campaña navideña, que le permitiera promover el consumo de la gaseosa en las festividades de fin de año.
Ver: "La Navideña historia de la Coca, Santa Claus y la percepción"